He tardado en subirla, pero aquí tenéis la entrada de los macarons, la receta básica para que podáis hacer las variantes que queráis.
Ingredientes: (unos 25 macarons)
- 110 gr de harina de almendras
- 220 gr de azúcar glas
- 110 gr de claras de huevo envejecidas
- 30 g de azúcar
- colorante en gel
*Harina de almendras o almendra molida.
*Azúcar glas o icing sugar, no sirve azúcar molido.
*Claras de huevo: deben pasar al menos una noche a temperatura ambiente tapadas con papel film.
*Colorante en gel: opcional
Elaboración
Tamizamos la harina de almendras junto con el azúcar glas, repitiendo el proceso tres o cuatro veces. Reservamos.
Con la batidora de varillas batimos las claras envejecidas a velocidad máxima. Cuando empiecen a espumar, añadimos los 30 g de azúcar.
Seguimos batiendo a velocidad máxima.
Ahora pasamos a uno de los puntos más importantes de nuestros macarons: el macaronage. Si no hacemos bien este paso podemos estropear nuestros macarons.
En el mismo bol donde hemos batido las claras añadimos la mitad de la mezcla de las almendras + azúcar glas y mezclamos con una espátula grande. Integramos con movimientos envolventes (muy importante), veréis que las claras empezarán a bajarse, no os preocupéis.
Cuando esté integrado (no hace falta que esté totalmente integrado), añadimos la otra mitad y seguimos con nuestra mezcla.
Ahora es cuando debemos tener muchísimo cuidado, no nos debemos pasar de mezclado pero tampoco quedarnos cortos. Si al coger un poco de mezcla con la espátula cae como si formara una cinta, entonces está perfecto. A este proceso le llamamos punto de cinta. Siempre es mejor quedarse un poco cortos que pasarse al mezclar. Si nos pasamos, la mezcla quedará demasiado líquida y no saldrán nuestros macarons.
Metemos la mezcla en una manga pastelera, cortamos la punta y formamos los macarons encima de un tapete especial para macarons (nos ayudará a que todos tengan el mismo tamaño) o encima de papel para horno encima de la misma bandeja. Es importante que tengan todos el mismo tamaño.
Trabajaremos la manga poniéndola perpendicular a la superficie de trabajo. Sin moverla, presionamos hasta que se forme un botón más pequeño que el diámetro que queremos que queden nuestros macarons, ya que la mezcla luego se expande.
Cuando ya los tenemos le damos unos golpes por la parte de abajo de la bandeja para que las burbujas salgan a la superficie.
Dejaremos secar a temperatura ambiente hasta que la capa de arriba quede seca y lisa. El tiempo depende de la humedad del ambiente y el calor que haga. Por ejemplo, aquí en Barcelona (al haber tanta humedad) me han tardado en secar 2 horas y media. Pero puede variar desde los 20 minutos hasta las 3 horas incluso. Ves probando.
Una vez veamos que la superficie de nuestros macarons esté seca, precalentamos el horno a 150º. Una vez el horno está caliente, los metemos en el horno a media altura con calor arriba y abajo y horneamos unos 13 minutos. Pero CUIDADO!! deberás controlando el tiempo, cada horno es un mundo.
A mitad de horneado abrimos la puerta del horno para dejar salir el vapor.
Si vemos que se nos tuestan por la parte de arriba debemos bajar un poco la temperatura.
Los macarons deben formar el famoso pie (es la parte esponjosa, que sube durante el horneado y no debe bajar).
Los macarons estarán listos cuando la superficie esté endurecida y la base pueda despegarse del tapete.
Dejamos dejar enfriar fuera del horno en la misma bandeja y no los quitaremos del tapete hasta que no estén completamente fríos.
Podemos rellenarlos con infinidad de cremas, mermeladas, cremas de frutas, buttercream, ganaché… lo que más os apetezca.
Yo los rellene de buttercream de mandarina, una delicia!!
Los macarons deben tener un interior esponjoso, el pie debe ser rugoso y estar bien formado. La concha o coquille (la superficie) debe ser lisa y tener un aspecto satinado.
Pruébalos!!!
Lo compartes??



